Y Tan solo con la caída de una gota, se viene el cielo abajo, la tierra se remece hasta golpearnos contra el suelo. A veces las flores mueren y se transforman en polvo,pero para que saber aquello si ya es tarde. ¿Es que acaso los petalos pueden volver a ser flor?
No siento nada a mi alrededor, ni siquiera mis respiros. Solo siento como si mi corazón estuviera reforzado del mas pesado hierro, tanto pesa que duele. El tiempo pasa tan lento que quisiera apurarlo para que termine todo cuando abra los ojos y mire que hay más allá de lo que observo. Pero los recuerdos se condensan en el mas oscuro lugar de la sombra ocular.
Un día quedé ciega por un brillo de luz que se posó frente a mí. Esa luz aún me tiene nublado los ojos, lastima que no puedo desvanecerlo, cuanto quisiera que así fuese. El brillo a pesar que no sea por mi reflejo, me atormenta cada día más como aquel primero.
Es mejor estar en medio de la oscuridad, sin saber que es lo que te abraza, a estar frente un brillo de luz que te muestra lo tan hermoso y claro que es, pero no puedes verlo ni atraparlo.
martes, 27 de octubre de 2009
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como siempre genial....
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